Clínica Psicosocial Laboral

La necesidad de trabajar el malestar subjetivo de las personas que, en tanto producción social,  que impacta de manera negativa en el desarrollo de la organización. 

La Pandemia y crisis en las personas

Un riesgo en la salud mental

Como producto de las tensiones derivadas del modelo de sociedad en la vida de las personas, exacerbadas hoy en un contexto de pandemia y de medidas sanitarias que han restringido de manera radical su mundo de relaciones sociales significativas, se han venido evidenciando masivas y agudas situaciones de malestar subjetivo, de agudo dolor emocional, que ha sido nombrado en la forma de  cuadros ansiosos, estrés agudo, estrés crónico, depresión y diversos tipos de trastornos, situaciones que han venido afectando fuertemente su autocuidado, sus relaciones familiares y laborales, llegando hoy a configurar una segunda pandemia: la de riesgo psicosocial crítico en la salud mental de la población.

¿Por qué es importante y necesario?

En el entorno laboral se reproducen las condiciones de riesgo psicosocial crítico que se desarrollan en la sociedad

Por cierto, este será un tema necesario y urgente de abordar desde las políticas de públicas, particularmente en las áreas de salud y desarrollo social, tanto desde el gobierno central como desde los gobiernos locales. Sin embargo dicha necesidad y urgencia no puede excluir las posibilidades de intervención en el propio espacio laboral.

Una razón para aquello, y que le incumbe directamente, es el propósito de disminuir el impacto negativo de la pandemia en la salud mental de las personas trabajadoras, para con ello mejorar las condiciones laborales que aseguren la consecución de estrategias, objetivos y metas organizacionales.

Otra razón, más ampliamente social y de innegable necesidad, es el impacto que pueda alcanzar la intervención psicosocial laboral que se hace en la organización en su proyección hacia los sistemas familiares y comunitarios de sus operarios y operarias en cuanto a generar y potenciar en esos espacios el conocimiento y la integración de las habilidades sociales que les permitan el manejo emocional de las consecuencias de la pandemia en sus vidas.

Vista de ese modo la Intervención Psicosocial Laboral se sitúa en un espacio estratégico en tiempos de pandemia, en el que no solo podría disminuir los efectos negativos de esta en sus diseños organizacionales, tales como las tasas de ausentismo laboral, de licencias médicas por causas de salud mental, de deterioros del clima laboral y de mala calidad de atención, hoy presentes en las organizaciones sino, junto con ello, aportaría de manera significativa a detener las tendencias desestructurantes y mejorar las condiciones de riesgo psicosocial crítico que se viven en el país.

Consecuencias de condiciones de riesgo psicosocial crítico

Las personas reproducen sus estados emocionales en el trabajo; en sus relaciones con personas jefas, pares y usuarias, afectando las estrategias organizacionales.

Las dificultades con que se encuentran las personas para afrontar las consecuencias de la pandemia y de los cambios antes señalados se han ido mostrando en el país a través de diversos indicadores, tales como altas tasas de estrés, de estrés crónico, depresión, situaciones de pánico, drogodependencias, violencia intrafamiliar y suicidios. Junto con la multiplicación de enfermedades asociadas al malestar emocional de las personas, como son la hipertensión arterial, los infartos al miocardio, los infartos cerebrales, la diabetes mellitus II, el colon irritable, la gastritis, las úlceras, trastornos alimenticios, alergias, desconcentración.

En relación con ellas, se han producido variadas conductas consideradas desde las ciencias sociales y médicas como patologías sociales, las que condicionan negativamente la vida afectiva de las personas, en sus relaciones consigo mismas y con otros, en las áreas de autocuidado, familia y laboral.  Entre estas destacan las representaciones de sí mismos que hacen las personas a través de conductas exacerbadas de consumo de cosas, de patrones estéticos y nutricionales, sexuales, de vida en pareja, todas las que contienen altos grados de violencia contra sí mismas y contra otros, como formas de autodaño (drogodependencias) y de daño a otros (violencia de pareja y familia, discriminación y acoso). 

Interesa a lo laboral considerar que existe evidencia empírica suficiente que indica que las personas no pueden dejar fuera del espacio laboral el dolor emocional que emerge como consecuencia del contexto social, sus consecuencias biopsicosociales y de las conductas asociadas.

Considerando aquello, es posible plantear que las personas reproducen sus estados emocionales en el trabajo, en las relaciones con superiores, pares y clientes, significando un fuerte impacto negativo en su eficiencia, en su eficacia, en la calidad de atención y el clima laboral y, por cierto, en el cumplimiento de metas y objetivos propuestos en la planificación estratégica de la organización.   

Los obstáculos para la intervención

Problemas presentes hoy para la intervención psicosocial laboral.

Intervenir en las personas funcionarias y empleadas en el espacio laboral se presenta entonces como una tarea necesaria desde la perspectiva organizacional. Sin embargo, la particular relación entre la organización y las llamadas patologías sociales, han presentado desafíos complejos que exigen su elucidación y resolución. Al menos tres de ellos pueden ser señalados.

En primer lugar la resistencia que ofrecen las viejas concepciones organizacionales respecto de que las personas pueden mantener separados sus “problemas personales y familiares” de la vida laboral. La idea que las personas puedan dejar fuera de su vida laboral los dolores emocionales que emergen de su vida social – y la autovaloración que ella produce – se ha demostrado inconducente y costosa, con relación a cumplimiento de objetivos y metas organizacionales.   

En segundo lugar, la valoración social negativa que se tiene de las exacerbadas conductas – a veces ilegales – que se han señalado, ha causado que estas permanezcan ajenas a la mirada organizacional. Presionadas por la discriminación y / o el despido, son ocultadas, generando obstáculos invisibles pero eficaces respecto de impedir o retrasar planes de la organización, afectando aguda y crecientemente el clima laboral. 

En tercer lugar, la posibilidad de abrir su mundo emocional y las conductas asociadas a él a una persona a la que debe subordinación,  en una estructura jerárquica, le niega a este espacio toda posibilidad de confianza y privacidad. En ambas situaciones las condiciones de riesgo psicosocial crítico que viven las personas – y que traen al espacio laboral – no encuentran un lugar de habla, de privacidad, de confianza que abra la posibilidad acoger, contener, identificar y tratar sus dolores emocionales a partir de diálogos comprensivos, capaces de aportar a narrativas biográficas por medio de las cuales las personas puedan retomar el control consciente sobre sus vidas a partir de sus propios procesos de aceptación, crítica y reconstrucción.

Una propuesta de Clínica de Psicosocial Laboral
en el actual contexto

Para superar las limitantes que emergen de las señaladas relaciones entre organización y patologías sociales, y que han impedido hasta ahora su identificación, afrontamiento y el trabajo para su limitación / superación, se hace necesario que el instrumento de intervención – la Clínica Psicosocial Laboral – se ubique en un espacio externo a la organización aunque, por cierto, fuertemente relacionados con objetivos, planes, metas y sujeta a evaluaciones.

         En este espacio, externo a la organización, se hacen posibles las exigencias de dedicación exclusiva y privacidad profesional con las que se pueda lograr construir la confianza de las personas usuarias en la clínica y permitan su plena participación en el proceso Psicosocio Terapéutico.

De esta manera, identificando y trabajando con las personas usuarias los procesos psicosociales que han condicionado sus conductas asociadas a las llamadas patologías sociales, se hace posible detener las  agudos espirales de desestructuración biopsicosocial y de riesgo psicosocial crítico que viven  personas que trabajan en la organización, contribuyendo a mayores niveles de eficiencia y eficacia respecto de los objetivos y metas de producción de servicios y  calidad de atención, con mejoras importantes en el  clima laboral.

 

La ayuda que ofrecemos

Servicios Clínicos Externos de Atención Psicosocial

Sobre la base de estos fundamentos CEDEPSOC está en condiciones de ofrecer un Convenio de Prestación de Servicios de “Clínica Externa de Atención Psicosocial Laboral” para empresas y organizaciones, el que pueda ser diseñado a partir de una línea de base diagnóstica e indicadores posibles de establecer y evaluar en su impacto, tales como nivel de cumplimiento de metas, atrasos, ausentismo, licencias médicas, calidad de atención, clima laboral, etc.

El tipo de intervención biopsicosocial: su integralidad.
El tipo de desestructuración biopsicosocial que se desencadena a partir de los fenómenos sociales que afectan la subjetividad de las personas, denominados como “patologías sociales”, requieren de un tipo de enfrentamiento integral en el cual converjan y se complementes distintas disciplinas de las ciencias sociales y médicas. En CEDEPSOC se articulan las miradas desde las Ciencias Sociales y las Ciencias Médicas, trabajando conjuntamente sobre la complejidad de las bases Bio-Psico-Sociales del malestar subjetivo de las personas.